Los hábitos no corrigen una bolsa ni una ptosis
Dormir más, beber agua o aplicar frío alivian la hinchazón pasajera, porque los vasos de la zona se dilatan con el cansancio y vuelven a su calibre al descansar. Pero ninguno de esos hábitos recoloca la grasa de una bolsa ni eleva un párpado caído: la estructura que causa el problema sigue siendo la misma.
El relleno, solo si hay hueco — no si hay bolsa
Cuando lo que existe es un hueco suave bajo el ojo por falta de volumen, un relleno puede compensarlo. Cuando lo que hay es una bolsa de grasa, el relleno no la corrige y puede aumentar la hinchazón. Si dudas entre las dos opciones, lo explicamos caso por caso en ácido hialurónico o blefaroplastia, ¿qué conviene?.
La blefaroplastia, si hay piel de más o bolsa
La blefaroplastia es la cirugía que corrige el exceso de piel, la flacidez y las bolsas de grasa de los párpados. Es el tratamiento indicado cuando el problema es estructural: piel que sobra sobre el párpado o grasa que se ha desplazado hacia delante.
La ptosis, si el borde del párpado tapa el iris
Si al mirar de frente el borde del párpado cubre parte del iris o de la pupila, es probable que exista una ptosis palpebral: el párpado cae por debilidad del músculo que lo eleva, no por sobrar piel. Se corrige con una técnica distinta a la blefaroplastia, y por eso conviene distinguirla antes de decidir.
El siguiente paso: una valoración
Saber cuánto hay de piel, cuánto de bolsa, cuánto de hueco y cuánto de color solo se determina explorando. En la valoración se examina el párpado, la posición de la ceja y la superficie ocular, y de ahí sale qué tratamiento tiene sentido en tu caso — y cuál no. Pide tu cita de valoración.