Este artículo forma parte de nuestra guía sobre la blefaroplastia láser CO₂ en Madrid.
Para cortar, bisturí; para la piel, láser. En esta clínica la blefaroplastia no se corta con láser CO₂ porque su haz es mucho más ancho que el bisturí eléctrico de punta de aguja que usamos, que corta más fino, coagula a la vez y cicatriza mejor. El láser CO₂ sí se usa, pero para tratar la calidad de la piel del párpado inferior, no como instrumento de corte.
La pregunta "láser o bisturí" está mal planteada desde el marketing, porque presenta dos técnicas rivales cuando en realidad son dos herramientas para dos cosas distintas. Por eso "blefaroplastia asistida por láser CO₂" es una descripción correcta siempre que se entienda qué asiste: el resurfacing de la piel, no el corte. Lo que sigue es cómo se decide en cada parte del párpado y por qué.
Qué promete "cortar con láser" y qué pasa en realidad
La ventaja teórica del láser CO₂ como bisturí es que corta y coagula a la vez: menos sangrado durante la cirugía. Es cierto. Lo que no se cuenta es el precio: el haz del CO₂ es mucho más ancho que un bisturí fino. Un corte más ancho es más tejido dañado por el calor, una cicatrización más lenta y una cicatriz menos fina.
Y el "blefaroláser" que promete quitar piel sin cirugía
Hay una segunda promesa, muy repetida en redes: retirar la piel sobrante del párpado superior solo con láser, por "retracción". El láser CO₂ no consigue una retracción suficiente para eso. Lo que produce es deshidratación e inflamación; el tejido se rellena con esa inflamación y durante unas semanas se ve menos piel. Cuando la inflamación pasa, todo vuelve a verse igual. Y una quemadura es mucho más agresiva que un corte. Cuando de verdad sobra piel, lo que funciona es retirar una pequeña tira con un corte fino.
Con qué cortamos: bisturí eléctrico de punta de aguja
Usamos un bisturí eléctrico con punta de aguja tipo radiofrecuencia. El corte es muy fino y muy preciso, y mientras se diseca el tejido se van coagulando los pequeños vasos que sangran. Se consigue así una hemostasia similar a la del láser, con menor daño térmico y mejor cicatrización. Y como el corte es más estrecho, cierra antes.
Cómo se cierra: sutura intradérmica
En el párpado superior el cierre se hace con sutura intradérmica, por dentro de la piel. Cuando se retiran los puntos, a los cinco o siete días, la sutura ya se ve bastante bien y camuflada. Menos inflamación y un cierre mucho más favorable. La cicatriz es visible entre tres y seis meses, maquillable desde la segunda semana, y las marcas residuales desaparecen al año.
El párpado inferior: ni láser ni bisturí en la piel
Aquí está la parte que más sorprende. La blefaroplastia inferior se hace siempre por vía transconjuntival: desde dentro del párpado. Por ahí se repone el volumen del tercio medio con grasa propia y se retira o recoloca la bolsa. No lleva puntos. No hay herida externa. La pregunta "láser o bisturí" simplemente no aplica a la piel del párpado inferior, porque no se corta.
Para qué sí usamos el láser CO₂
Una vez repuesto el volumen y tratada la bolsa, la piel del párpado inferior se distiende sola y apenas hay que retirarla. Lo que queda por mejorar es su calidad: arrugas finas, textura. Eso se trata con láser CO₂, solo en el párpado inferior, en la misma intervención. Las costras duran unos diez días y la protección solar 50 es obligatoria durante tres meses. En la página de blefaroplastia y láser CO₂ está desarrollado.
Es la tercera pieza del planteamiento completo —volumen, bolsa, piel— que explica por qué el resultado es natural y no cambia la forma del ojo. En por qué algunas blefaroplastias quedan artificiales está el otro lado: lo que pasaba cuando se cortaba piel y músculo sin reponer nada.
La respuesta corta, para llevártela
- Párpado superior: se corta con bisturí eléctrico de punta de aguja, no con láser. Cierre intradérmico.
- Párpado inferior: transconjuntival, sin corte externo, sin puntos.
- Láser CO₂: para la piel del párpado inferior, no para cortar.
Si una clínica te ofrece "blefaroplastia láser" como cirugía sin cortes, pregunta con qué se hace la incisión del párpado superior y cómo se cierra. Esa respuesta dice más que el nombre de la técnica.
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En la consulta el Dr. Jiménez Ortiz te explica qué se haría en tu caso, con qué instrumento y en qué orden. Puedes pedir cita o escribirnos por WhatsApp al 641 026 339. Estamos en Calle Blasco de Garay 27, Chamberí, Madrid.
Dr. Antonio Jiménez Ortiz — Oftalmólogo y cirujano oculoplástico. Nº Colegiado 282872096 (ICOMEM).