Este artículo forma parte de nuestra guía sobre la blefaroplastia en Madrid.
El festón malar y el edema crónico en el párpado inferior son dos de las principales preocupaciones estéticas y funcionales que motivan a muchos pacientes a consultar sobre la blefaroplastia inferior. Estos signos, que provocan un aspecto cansado, envejecido e incluso inflamado del rostro, no solo afectan a la imagen personal, sino también a la autoestima y calidad de vida de quienes los padecen.
¿Qué es el festón malar y por qué aparece?
El festón malar es un abultamiento o prominencia en la zona de la mejilla alta, justo por debajo del párpado inferior. Se forma cuando se acumula tejido blando o líquido debido a una debilidad de los ligamentos de retención y al desplazamiento progresivo de la grasa malar. Su aparición puede verse acentuada por factores genéticos, el envejecimiento facial, alteraciones del drenaje linfático o una pérdida de volumen en zonas adyacentes que deja en evidencia esta región.
Edema persistente: una alteración que va más allá de lo estético
A diferencia de una hinchazón temporal, el edema persistente se mantiene en el tiempo, incluso desde primeras horas del día o de forma continua, y puede deberse a una fragilidad capilar o linfática en la región infraorbitaria. En muchos casos, aparece junto con los festones y se vuelve más notorio con el paso del tiempo si no se trata.
Blefaroplastia inferior: una solución estructural y funcional
Cuando el festón malar o el edema ya están instaurados, las soluciones cosméticas son insuficientes. Es en ese momento cuando la blefaroplastia inferior se convierte en una opción indicada, no solo por su capacidad para eliminar bolsas grasas o tensar la piel, sino porque permite abordar el problema desde una perspectiva anatómica.
A través de esta intervención, el cirujano puede redistribuir o eliminar grasa orbitaria, tensar el músculo orbicular y reforzar los ligamentos y tejidos profundos para mejorar el soporte de la región malar.
El papel del lipofilling como técnica complementaria
Una de las técnicas más eficaces para mejorar el resultado en casos de festón malar o pérdida de volumen es el lipofilling, o injerto de grasa autóloga. Consiste en extraer grasa del propio paciente (normalmente del abdomen o muslos), procesarla cuidadosamente e inyectarla en la zona malar e infraorbitaria para restaurar el soporte natural del rostro y suavizar la transición entre párpado y mejilla.
El lipofilling aporta múltiples beneficios:
- Rellena de forma natural los surcos y depresiones que acentúan el festón.
- Mejora la calidad de la piel gracias a las células madre presentes en la grasa.
- Permite un resultado más armónico, duradero y rejuvenecido, sin recurrir a materiales sintéticos.
¿Cómo se planifica la intervención?
En la Clínica Jiménez Ortiz, realizamos un estudio facial personalizado para determinar si el paciente se beneficiará exclusivamente de una blefaroplastia inferior, o si es recomendable combinarla con lipofilling o cantopexia. Cada rostro presenta una anatomía y un grado de envejecimiento diferentes, por lo que el abordaje quirúrgico se adapta en función de las necesidades individuales.
Conclusión
La presencia de festón malar y edema infraorbitario suele ser una señal de alarma que requiere un abordaje quirúrgico preciso. La blefaroplastia inferior, especialmente cuando se combina con lipofilling y otras técnicas complementarias como la cantopexia, permite mejorar de forma notable el contorno inferior del ojo y devolver al rostro un aspecto más firme, definido y descansado.